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31.12.14

Día 365 de 365. Mi 2014.

Me acuerdo cuando empecé con esta especie de reto de escribir todos los días, de contar día a día lo que iba haciendo, alguna que otra anécdota, algún escrito en un momento de inspiración, acompañado con alguna foto o video. Nunca pensé que me iba a servir tanto, antes escribía cada tanto y si no tenía tiempo de sentarme acá ni me molestaba y dejaba pasar el momento; ahora me hago un tiempo para escribir por el celular o en algún papel que encuentro por ahí, todo me sirve. Ahí va el primer aprendizaje del año.

Por otro lado, se puede decir que este 2014 se divide en dos partes: la Juli de enero a junio y la Juli de julio a diciembre.
La primera era una chica llena de nostalgia por haber terminado el secundario y llena de ansiedad por empezar una nueva etapa estudiando una carrera que en su momento pensaba que era lo que era para ella.
Pasé el verano viendo varias series a la vez, lo cual me sorprende porque me cuesta engancharme a una sola.
En febrero rendí el cursillo con mis nuevas amigas, nos conocimos mejor y se formó un grupo muy lindo y sólido. Adoro a cada una de esas 5 personas con las que empecé este camino, aunque una ya no esté con nosotras (no, no falleció, dejó la carrera a los pocos meses).
Ya en marzo comencé la universidad, fue todo muy añdkñasfk porque era todo nuevo, con personas nuevas, nuevos horarios y nuevos profesores, pero pude adaptarme bien, con nostalgia, pero siempre yendo para adelante. Me dan ganas de golpearme ahora porque me acuerdo como estaba en ese momento, no podía ser tan boluda jajajaja. En ese mes me contestó Marty Shannon en Twitter, y ahí supe que este iba a ser un gran año. Aunque costó porque tenía que desprenderme de la Juli de la escuela para poder formar la Juli universitaria. No fue fácil, no quería cagarla con mis nuevas amistades y además tenía que luchar con un par de demonios internos que por suerte hoy ya no están.
De ahí arrancó todo un camino de estudio, personas por conocer, aprendizajes de todo tipo y ¡miles de días de risas que ni yo me lo creía! estaba perpleja, venía a casa después de un largo día y en lo único que pensaba era en lo bien que lo había pasado, porque encontré a esas personas que me entienden en muchas cosas que por ahí otros no lo hacen, y eso me hace muy feliz, me alegra que hayan entrado a mi vida.

Después llegó mi cumpleaños, ¡ya era mayor y legal!(?) me encantó porque estuve con personas que quiero mucho que eran pocas pero muy significantes para mí. Al primer lugar que fui fue a mi bar favorito de toda la ciudad: Elvis. Fue lo que más me gustó de la noche. Una hora después fuimos a un boliche, donde lo pasé muy bien.


En julio empezaron los finales y todo empezó a cambiar lentamente sin notarlo.
Después del concierto de Cirse + Bigger me centré en la Universidad, decidida a preparar y aprobar cada final al que me presentaba. Gran error. Como soy una persona a la que le cuesta hablar en exámenes orales necesito otro tipo de preparación, centrándome en mi forma de hablar y expresarme, sumado a todo lo que tengo que estudiar; y en ese momento no sabía eso, así que me preparé como lo hacía para cada parcial y fui a rendir. Así me fue también. Fue un fracaso tras otro, me la pasaba estudiando para después ir y desaprovar. Ya después del primer final todo era estudiar durante largas noches y sufrir y llorar porque no quería ir a rendir, me sentía muy mal, mi poca autoestima había terminado de enterrarse y me estaba enfrentando sola a semejante situación.
Así pasé todo julio y comienzos de agosto, durmiendo de día y estudiando de noche. Lo único que rescato de esa época es que empecé a escuchar bandas nuevas, sus álbumes completos más que todo, lo cual hacía que no me sintiera tan sola en esos momentos. Estas bandas fueron Bigger, Our last night y Bring me y the horizon. Todos a su manera, con sus canciones particulares, me ayudaban a seguir adelante, pese a que la estaba pasando muy mal.
Entonces, ¿qué fue lo que empezó a cambiar? Es difícil de explicar, pero lo voy a intentar:
Soy una persona muy tímida, a veces demasiado, por eso me cuesta hablar en situaciones como los exámenes orales. El año pasado tuve una experiencia horrible donde me trabé en uno, dije cualquier cosa y mis compañeros y el profesor se empezaron a reír. Imagínense cómo quedé después de eso e Imagínense lo que fue volver a pasar por eso y encima 5 veces en un mes y algo... quedé destruida, no quería saber nada con nadie ni nada, fue un infierno (sin exagerar, lo sentí así). Y lo que cambió es que me hice más fuerte, porque sin darme cuenta enfrenté uno de mis peores miedos y pude aprender a sobrellevar ese miedo, a aprender de eso: a ver qué era lo que estaba haciendo mal, cuál era mi punto débil, qué era lo que tenía que cambiar. Todo fue de forma casi inconsciente y por suerte dejó resultados buenos, porque para la próxima ya voy a saber qué haced y cómo hacerlo. Obviamente no lo hice todo sola, la psicopedagoga me ayudó mucho, demasiado, y estoy agradecida por eso.
En fin, los meses siguientes fueron toda una mezcla de seguir yendo a clases apenas terminé con los finales (no tuve vacaciones de invierno, aviso), lidiar con lo mal que lo había pasado, leer apuntes, obsesionarme con nuevas bandas, adaptarme a un nuevo horario, pensar si realmente estaba siguiendo el camino correcto y terminar de contestarme lo más importante: "¿realmente quiero ejercer la profesión de psicóloga?".
Así pasó agosto y septiembre de la misma forma y después octubre y noviembre llenos de estrés por los trabajos finales, que eran largos y con grupos variados, lo cual dificultaba todo. Hasta que en noviembre dije basta y después de pensarlo mucho, demasiado, de charlarlo durante horas con la psicopedagoga, llegué a la conclusión de que no quería seguir así, que esto no era lo mío y que no daba más. Así que a comienzos de diciembre le dije a mis papás que iba a dejar la carrera de psicología para dedicarme a otra cosa. Esto tampoco fue fácil, di muchas vueltas y la pasé muy mal, cuando al final resultó que me entendían.

Basta de hablar de la Universidad.
Dejando eso de lado, este año empecé a hablar con muchas personas que no conozco personalmente, pero que desde hace pocos meses me alegran los días con las huevadas que decimos, me aconsejan, comparten mi amor por una banda y por sobre todo me dejan ser yo misma, sin miedos ni prejuicios, siempre tratándonos con respeto y comprensión. Estos son los No aprobados, un grupo de locos muy piolas(? que espero poder conocer algún día y abrazar (:
Y hace unas semanas entré a un grupo de fans de Pierce the veil donde hay chicos muy piolas, muy divertidos, con los que me río un poco al menos.

¡No puedo no hacer un lugar en la entrada para hablar de música!
Éste fue el año en que más bandas y solistas empecé a escuchar. Es una lista media larga y llena de sentimientos por cada álbum y tema. Encima varios son amigos, así que es el doble de emocionante porque por ahí se juntan entre ellos o con otros que ya escuchaba y me sale lo gorda fan y empiezo a fangirlear y es genial(?
Y no podían faltar los conciertos. Fui a ver a pocas bandas: Infierno 18, Connor questa, Cirse, Bigger, Águilas, Eruca sativa, pero la pasé tan bien en cada uno de formas tan diferentes que eso compensa el no haber ido a ver otras bandas porque no vinieron este año.
¡Fui a la Silent fest al fin! Después de tanto hablar y joder con eso se dio y fui con mis primas después de ver a Águilas en Elvis, y estuvo genial porque fue una fiesta muy diferente por las 3 pistas de diversos estilos musicales que había. Y no nos olvidemos de la Faking jam que estuvo brutal. No esperaba divertirme de la forma en que lo hice. Espero que se repitan ambas pronto.

Bueno, creo que no me olvido de nada. A comparación de otros años que escribía desde mis metas o separando todo por meses, decidí hacerlo todo junto, porque hay cosas que simplemente no se pueden encasillar en un sólo momento del año. Además no seguí ni la mitad de metas que me había propuesto hacer.
Lo único que lamento es no haberle dado mucha bola al blog. Realmente no tenía tiempo de sentarme como lo hacía antes, porque apenas llegaba a mi casa mis opciones eran leer o dormir. Así que espero que el año que viene pueda ponerme las pilas con mi lugar personal y aunque sea cambiarle el diseño, esa cabecera es de la época del secundario.
Y en unas horas, cuando esté cenando con mi familia acá en mi casa voy a recordar todo lo que viví este año y todo lo que me queda por vivir todavía, voy a agradecer por las personas que conocí y por las que volví a ver después de mucho tiempo, voy a enorgullecerme sin pudor de lo que aprendí y de todo lo que crecí y ya no voy a esperar a que el año nuevo me sorprenda, voy a dar lo mejor de mí para sorprenderme después a mí misma de los resultados.
Ahora mismo la recuerdo a mi profesora de filosofía diciéndome el año pasado que "uno cambia mucho en el primer año después de la secundaria".


2 comentarios:

Kristalle dijo...

Supongo que empezar cosas nuevas al principio es dificil, y mas si es la Universidad, espero que te vaya bien este 2015!

Lia dijo...

Tu primer aprendizaje del 2014 fue el ultimo mío, también a mi me ha agarrado por escribir en un diario (esa palabra es divertida, porque justo en la portada puse THIS IS NOT A DIARY) ahora escribo todos los días, por la noche, es como 6/365 (eso tocaría hoy) y escribo, dibujo, pego algo de lo que me paso en el día para recordarme (a veces pego el envoltorio de algun dulce o la hoja de algua flor, cualquier cosa que me recuerde a ese dia) creo que es una buenisima manera, te reto a que leas algo que publicaste en enero, creeme, vas a querer llorar de lo mucho que has cambiado.
Me alegro que hayas tenido uevas amigas y te hayas dado cuenta de tantas cosas que imagino fueron nuevas para ti, hablar con personas que no conoces a veces puede ser genial, no te juzgan, te escuchan y bueno, al menos yo he tenido la suerte de conocer a personas geniales en blogger♥
Besos;)

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