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27.4.16

Horas peligrosas.

16:05
    Hay momentos en medio de la noche que mejor no dedicar a usar la mente, ni mucho menos despertarse.
    El día de hoy a mi cerebro se le ocurrió despertarse a las 5:00, en medio de sueños poco lúcidos y miles de pensamientos ocultos que salen a hacer su recorrido fuera del inconsciente. No entendía nada, me sentía en una situación extraña; no entendía si estaba despierta o en medio de un sueño.
    Me puse a escuchar música pensando que de ese modo iba a poder calmar todo lo que se avecinaba. Grave error. De pronto me encontré escuchando la misma canción una y otra vez de un modo desesperante, mientras repasaba pensamientos enterrados hace tiempo y armaba historias sin sentido que sé que nunca van a ocurrir.
    Llegué a tal punto en que me escondí debajo de las sábanas y me hice un bollito lo más chiquito que pude. Pensé en lo insignificante que era en ese momento para el universo y en lo sola que estaba. No había nadie a quién recurrir, en mi mundo solamente existía mi mente atormentada por todo y la misma canción que resonaba en mis oídos una y otra vez sin parar.
    Y lloré. Lloré como hacía mucho no lo hacía. Lloré de bronca, de dolor, de angustia. Lloré por las personas que ya no están y las que están lejos. Lloré por aquellos a los que no les importo. Lloré de impotencia.
    No recuerdo en qué momento me destapé y salté de la cama. La música pasó a un segundo plano y lo único que importaba era la oscuridad que me rodeaba, haciendo juego con la oscuridad que había en mi interior.
    Tampoco recuerdo en qué momento me volví a acostar, cuándo apagué la música ni cuándo cerré los ojos para volver a conciliar el sueño. Lo único que sé es que habían pasado más de dos horas y que nunca más quiero volver a pasar por una situación así.

15.4.16

Just give it time ♫

11:58
    Me disculpo por no ser lo que creías, por no llenar tus expectativas, por mandarte las señales incorrectas y por crearte una falsa ilusión.
    No esperaba que las cosas sucedieran así. Algo presentía, pero no pensé que iba a ser tan duro, tan incómodo. Quedé descolocada, sin saber qué hacer.
    No son disculpas por no haber hecho o haber sido lo que deseabas, si no por hacerte pensar que tal vez era esa persona que esperabas.

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